
A la hora de escribir el presente artículo, algunas personas me dijeron que lo que debía realizar era un manual eminentemente práctico que sirviese para la realización del Atestado sobre violencia de género y posterior seguimiento de la victima según la Legislación vigente.
En la actualidad existen más de ciento veinte Leyes, de diferente rango que tratan de abordar el tema, desde legislación de Naciones Unidas hasta regulación municipal.
Desde el momento que se persona una victima en el puesto o tenemos conocimiento de un hecho conocido como Violencia de Género, deberemos de recabar todos los datos de victima, agresor, datos de la agresión etc. A fin de ponerlo en conocimiento de la Autoridad Judicial ya que estos hechos son delitos públicos y por lo tanto no es necesaria denuncia de la persona agraviada para el inicio de las Diligencias.
La definición mas simple de los hechos catalogados como violencia de genero son aquellos ejercidos con violencia, en los que la victima es mujer y, exista o haya existido relación de afectividad.
- Coacciones Art. 172 del Código penal
- Torturas y otros delitos contra la libertad moral Art. 173 del Código Penal
- Lesiones Art. 147 – 148 – 153 del Código penal
- Amenazas Art. 171 del Código penal
Todos los hechos anteriores son Delito, también son delito los hechos tipificados en el Art. 620, apartados 1 y 2 salvo la injuria o vejación injusta de carácter leve que se considera falta.

Lazo contra la violencia de genero
Hay que tener en cuenta que la practica totalidad de este tipo de hechos será juzgada mediante el procedimiento denominado Juicio Rápido por Delito, con o sin detenido o, Juicio Inmediato por Faltas, en el caso de las injuria o vejación injusta de carácter leve, motivo por el cual deberemos acceder a la Agenda del Juzgado de Violencia Mujer, o Instrucción que corresponda a fin de grabar en la agenda del mismo el Juicio, entregando citaciones a todos los implicados, victima, testigos y autor (caso de no estar detenido), para la fecha del mismo.
A la hora de iniciar el trámite de gestiones con una victima de violencia de Género, aconsejo en primer lugar mostrar interés por lo que le ha pasado y por las lesiones que presente la victima, asegurándonos de que reciba atención medica lo antes posible. Nos presentaremos dando el nombre de pila, esto crea una relación de empatía Instructor-victima que nos será de utilidad en el transcurso de la toma de la manifestación.
Antes de iniciar la manifestación o Denuncia de la victima se la informara de que tiene Derecho a recibir asistencia de un Letrado especializado en violencia de Genero y que, esa asistencia será gratuita si la denunciante acredita insuficiencia de recursos para litigar. (Ley 1/1996, de 10 de enero, de Asistencia Jurídica Gratuita). Esta notificación deberá quedar reflejada en Diligencias.
Se debe de dejar a la victima que nos explique en primer lugar el motivo de la denuncia, sin interrumpirla, pero mostrando interés por lo que nos cuenta, tratando de mantener esa empatía a la que hacia referencia anteriormente, solo cuando haya terminado el relato de los hechos deberemos de realizar las preguntas sobre aquellos aspectos que sea necesario.
A fin de poner en conocimiento de la Autoridad Judicial, la situación entre victima y agresor, los aspectos civiles y económicos de ambos de cara a la posible imposición de alguna de las mismas por parte de la Autoridad le haremos una serie de preguntas como:
Si el agresor posee licencia de armas
Estado Civil de la victima y agresor
Relación de la victima con el agresor, si tiene discusiones, si es fluida etc.
Por el tiempo de relación con el agresor.
Si el agresor es alcohólico o toxicómano
Por los medios económicos con que cuenta la victima
Por los medios económicos con que cuenta el agresor
Por la propiedad de la vivienda en la que reside
Por la existencia o no de denuncias precedentes
Si ha quitado la victima alguna denuncia anteriormente
Si tienen hijos en común, de que edades.
Si hay menores en la vivienda y si estos han presenciado los malos tratos.
Si solicita casa de acogida.
Si solicita orden de alejamiento.
A mayores para la detección y averiguación de un posible maltrato psicológico, aconsejo realizar una serie de preguntas desarrolladas por el psicólogo Vicente Garrido en su libro “Amores que matan” y que expongo a continuación.
Ha encerrado a la victima en casa, en una habitación o local
Le ha atado con una soga, cadena o algo parecido.
Ha forzado a la victima a vivir en sitios aislados
El agresor le ha impedido ver a sus familiares o amigos
El agresor le controla el uso del teléfono, internet, correo o correo electrónico
La victima ha padecido insultos.
El agresor la ha humillado en público.
La victima ha recibido humillaciones en privado.
El agresor controla el dinero que gasta la victima.
El agresor presiona a la victima para que tenga relaciones sexuales con otros.
Las victima se ha visto forzada a leer /ver pornografía.
El agresor intenta que crea que está mal de la cabeza.
El agresor ha dicho a otros de la victima que está mal de la cabeza.
El agresor miente con frecuencia a la victima
El agresor manifiesta a la victima que es un fracaso absoluto.
La victima es obligada a trabajar muchas horas en la limpieza de la casa.
La victima es obligada a que este pendiente de que todo este a gusto del agresor.
El agresor es obsesivo e inflexible con detalles sin importancia (limpieza, temperatura, horarios)
Se ignoran o ridiculizan los sentimientos de la victima, se ríen de ella y de sus valores
Se le critica, insulta o grita a la victima
El agresor le impide trabajar o se la impide recibir formación
El agresor le responsabiliza totalmente de lo que sucede en el hogar.
Si la victima le manifiesta que va a terminar la relación, el agresor le dice que no va a poder valerse por sí misma, o que si se intenta separar le va a quitar a sus hijos
El agresor le amenaza con hacerle daño a la victima o a sus hijos.
El agresor se niega a salir de casa con la victima.
El agresor le impide salir de casa.
El agresor impone siempre su opinión.
Una vez terminada de recoger la Denuncia deberemos entregar a la victima el Acta de Ofrecimiento de acciones especifico para victimas de violencia de género según la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, informándola a su vez de los recursos de la Administración disponibles en el lugar de residencia de la victima.
Caso de haber respondido afirmativamente la victima a la pregunta sobre si quería que se impusiese una Orden de Alejamiento, se realizara la correspondiente solicitud.
También se realizara la Valoración de Riesgo (VPR), según la Instrucción 10/2007 de la secretaria de Estado de Seguridad y modificaciones posteriores, informando a la victima en todos los casos de las medidas que se van a tomar, esta información se realizara mediante un Acta siempre que dicha valoración sea medio, alto o extremo. El resultado de esta valoración se realizara por Diligencia que se adjuntara al atestado describiendo aquellos factores que supongan riesgo para la victima.
Posteriormente a la denuncia y, siempre que sea posible se realizara una Inspección Ocular en la vivienda a fin de determinar la veracidad de los hechos denunciados, y se realizaran entrevistas con los vecinos para recabar datos que corroboren la denuncia de la victima, y caso de considerarse necesario, tomando manifestación a los testigos y citándolos para Juicio.
Una vez realizado todo lo anterior se procederá a la Detención del supuesto autor de los hechos, realizando la correspondiente Lectura de Derechos, en muchos lugares el Colegio de Abogados dispone de turno específico de Letrados para asistencia a Detenidos por este tipo de hechos.
Una vez terminado el Atestado se debe realizar el seguimiento de las victimas expresado en la Instrucción 10/2007 de la Secretaria de Estado de Seguridad y modificaciones posteriores. Este seguimiento se basa en lo que se denomina valoraciones de riesgo, y trata de poner los medios necesarios para la protección de la victima en función de dicha valoración, a mayor cantidad de riesgo para la victima, mas medios se podrán por parte de los Cuerpos policiales.
Dichas valoraciones de riesgo se dividen en dos, la Valoración Policial de Riesgo (VPR), que es una valoración inicial en el momento de tomar la denuncia y, Valoración Policial de Evolución de Riesgo (VPER), la cual constituye un estudio de la situación de la victima, respecto a su agresor y su entorno según transcurre el tiempo.

Se estan implantando sistemas telematicos de seguimiento de las victimas
Las valoraciones se grabaran en una Base de datos, llamada Viogen, a la que tendrán acceso aquellos Organismos dedicados a la Atención a las victimas de este tipo que el Ministerio del Interior determine y en la que constaran entre otros los datos, tanto de la victima como del autor, domicilios, descripción de los malos tratos y el seguimiento de las Ordenes de Alejamiento con expresión de los diferentes Juzgados que ordenaron las mismas.
La valoración de riesgo se divide en grados
- Riesgo Extremo (Se debe realizar nueva Valoración Policial de Evolución de Riesgo (VPER) cada setenta y dos horas)
- riesgo Alto (Se realizara VPER cada siete días)
- Riesgo Medio (Se realizara VPER cada treinta días)
- Riesgo Bajo (Se realizara VPER cada sesenta días)
- Riesgo no apreciado
Estos periodos se reducirán caso de modificarse las condiciones que motivaron la Valoración.
A cada nivel de riesgo le corresponden una serie de medidas que van desde la escolta permanente de la victima hasta, la entrega de teléfono de Teleasistencia, o el contacto telefónico con la victima. Dichas medidas se encuentran descritas en el Anexo de la citada Instrucción.
Como ya se explicó anteriormente los casos de este tipo se enjuician casi siempre mediante el sistema denominado de Juicios Rápidos, por lo que la Sentencia o en su caso las medidas cautelares estarán en vigor en el plazo de 24-48 horas.
Una vez este en vigor la Orden de Alejamiento, es posible que la Autoridad Judicial ordene que las Fuerzas del orden que acompañen a recoger efectos personales en la vivienda por parte del agresor, como efectos personales se entiende, ropa, útiles de aseo y medicinas, cualquier otro efecto que se extraiga del domicilio debe ser con autorización de la victima o de la propia Autoridad Judicial, salvo que la Orden de la recogida de dichos efectos especifique alguna otra cosa.
Este articulo es un extracto de otro mas amplio que estoy preparando y espero publicar en la revista “Guardia Civil”.


- Federico Oloritz Agulera
El eminente profesor madrileño Don Federico Olóriz Aguilera inventó un sistema propio en el cual reduce los tipos a dos:
El primero llamado Presilla o Asa representándolo por el signo > y el segundo llamado remolino y representado por O. De ellos se derivan 32 combinaciones de las cuales cada una recibía un número, así, la de cinco Asas era 1; la de cuatro Asas era 3 y un torbellino 2, etc.
Este sistema, como se ve da poco margen para las combinaciones, aun cuando Olóriz agregaba a estos el dato del pliegue inferior de la oreja derecha, el del iris izquierdo, los diámetros y el índice cefálico. Este sistema fue abandonado por Olóriza y adoptó el de Vucetich como base para sus sistema haciéndole ligeras modificaciones y añadiéndole elementos nuevos de verdadera importancia y originalidad para subclasificar.
Veamos como explica éste su sistema:
Admite cuatro tipos: los de Vucetich, que según el caso representan por el número del orden con el nombre completo, la inicial, un color convenido o un símbolo en esta forma:
OLORIZ VUCETICH
1. Adelto A Azul A Arco 1A
2. Dextrodelto D Blanco > Presilla Interna 2.I
3. Sinistrodelto S Negro < Presilla Externa 3.E
4. Bidelto V Violeta O Verticilo 4.V
Como vemos la diferencia entre un sistema y el otro consiste en un cambio de vocablos, que según Olóriz tiene por objeto buscar que sean más asimilables a una nomenclatura internacional.
Una de las innovaciones principales de su sistema consiste en el libro registro que fue entregado a toda la Policía de Madrid conteniendo información de los más notorios criminales de la ciudad. Este libro está dividido en tres secciones:
A- Descripción personal.
B- Impresiones digitales.
C- Descripción alfabética, esto es, nombres, alias, nombre de los padres, lugar de nacimiento ocupaciones, record, etc. Este registro tiene como objetivo principal el ayudar a la policía a identificar a los delincuentes en las calles, en la escena del crimen, etc.
Con respecto a la fórmula está de acuerdo con la de Vucetich: letras para los pulgares y números del 1 al 4 para los demás dedos. La subclasificación es colocada debajo de la fórmula de la clasificación primera en la forma siguiente:
Conteo de crestas en las presillas como en el sistema Henry. Trazado de crestas en los Verticilos con las letras i, m, y e, correspondientes a las I. M, y O de Henry.
Como final o sub-tipo: p para el arco en tienda.
EL SENCILLO METODO DECADACTILAR ESPAÑOL
En nuestra opinión uno de los mejores y más sencillos métodos de identificación decadactilar es el ideado por el doctor don Federico Olóriz Aguilera, Catedrático de anatomía de la Universidad Central de Madrid, Académico de número de la Real de Medicina, Inspector Técnico del Servicio de identificación Judicial y Profesor de Identificación Personal en las Escuelas de Criminología y Policía de Madrid.
Este método ha sido adoptado en España por los cuerpos de Prisiones, general de Policía, y de la Guardia Civil. Veamos cómo explica este método en su interesante libro “Identificación Personal” el señor don Juan José Piedrola Gil, comisario, profesor de esta asignatura en la Escuela General de Policía y Jefe de la Sección de Asuntos internaciones del Instituto de Estudios de Policía.
Dice el señor Piedrola: “Basándose en la carencia o número y situación de los deltas, Olóriz estableció los cuatro órdenes siguientes, en que clasificamos todas las variedades naturales posibles de dactilogramas.
“Adeltos”, sin delto o con seudodelta.
- No he podido conseguir imágenes de este tipo.
 “Dextrodeltos” con un delta efectivo situado a la derecha del observador |
 “Sinistrodeltos”, con un delta efectivo situado a la izquierda
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 “Sinistrodeltos”, con un delta efectivo situado a la izquierda
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 “Verticilares o Bideltos”, con más de un delta efectivo
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 “Verticilares o Bideltos”, con más de un delta efectivo
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Como se ve, desdobló al monodelto, por ser el dibujo más frecuente, en dos tipos, y, por el contrario, incluyó en los Bideltos, tanto los verticilares los binucleados ansiformes y los trideltos, porque en su reducido archivo eran poquísimos.
A los cuatro tipos naturales agregó dos clases accidentales, pues, siguiendo la norma de sus predecesores, previno los casos de amputación total de la falange clasificativa, que antepuso al primer orden, y la ilegibilidad del dactilograma por causa transitoria o permanente, casos éstos que situó en el último lugar de la clasificación. Así la amputación quedó asimilada a una clase, cuya condición es la falta completa de toda la falange extrema y cuya expresión abreviada se hace con (0) cero.
Los adeltos arquetipos o puros están integrados por crestas transversales de un costado al otro, de convexidad distal, progresiva desde las rectas horizontales desde la base al centro y regresiva desde éste al extremo digital, sin otras soluciones de continuidad que las del pliegue de flexión y nimbo de sus márgenes naturales.
Adeltos arquetipos o puros Cuando sin cambiar sus condiciones de transversales acentúan su curvatura en el área central hasta el grado de semicírculo, se produce un seudodelta con las apariencias de tienda de campaña o pino de los Alpes, y en la base de esta figura una separación entre las series basilar y marginal.

Huella con seudodelta
La expresión abreviada del adelto, sea arquetipo o seudodelto se hace mediante su inicial “A” (en mayúsculas) para los pulgares y con el “1” para los demás dedos.
Los monodeltos están integrados por crestas de vuelta semicircular, encajadas unas en otras que dirigen o llevan sus ramas a un solo costado, a cuyo lado opuesto se encuentra situado el delta.
Lo general es que las crestas de estos núcleos atraviesen oblicuamente algo más de la mitad lateral del dactilograma, irguiendo su cabeza sobre el “torux táctil”; pero a veces la voltean hacia el delta, y entonces bajo el núcleo dan lugar a una formación en arcos.

Los Dextrodeltos se simbolizan y expresan mediante su inicial “D” (en mayúscula) para los pulgares y el “2” para los demás dedos. Los Sinistrodeltos se simbolizan y expresan mediante su inicial “S” (en mayúscula) para los pulgares y con el “3” para los demás dedos.
Los Bideltos, en su mayoría, tienen constituida su serie nuclear por crestas curvas, cuyos arcos completan el círculo en disposición de círculos concéntricos, elipses conaxiales o espirales; pero algunos ofrecen dos núcleos ansiformes, uno de los cuales, el superpuesto, trasero o delantero, se encorva por lo común para acoplarse al ubicado en la parte inferior. Excepcionalmente puede estar producido por un ansiforme encorvado sobre un arco en tienda.
Todas estas variedades, que tienen más de un delta efectivo, se expresan abreviadamente con la inicial “V” (en mayúscula), de verticilo, referida al pulgar, y con el “4” para los demás dedos.
Los Ilegibles lo pueden ser por causa de impericia del dactilógrafo al causar borrón, resbalamiento, superposición, sobra o falta de entintado; o por mal estado de la tinta, plancha o rodillo; o a causa de herida, cicatriz extensa, amputación parcial, disociación de papilas, anquilosis con impedimento de impresión, desgaste, etc.
Se simboliza en cualquiera de sus causas con la letra “X” (en mayúscula).
Didácticamente puede representarse la clasificación como una escalera cuyo bajo corresponde al “O”; el plano del primer peldaño a la “A”, o “1”; el segundo a la “D” o “2”; el tercero a la “S” o “3” el cuarto a la “V” o “4” y el quinto a la “X”.
Si los tipos compuestos (biansiformes y mixtos) llegaran a ser desglosados por convenir en los grandes archivos, ocuparían el lugar de la equis con “W” o “5” y aquella pasaría al sexto escalón. La falta de delta por insuficiente rodamiento, lo que es lógico ocurra en las posadas, nunca justifica la clasificación de ilegibles ni la de adelto si la estructura ansiforme evidencia el lado de la divergencia déltica, ni tampoco justifica la de monodelto si la estructura verticilar o biansiforme obliga a deducir la existencia de un segundo delta en el dactilograma natural. Primordialmente se atiende en la lectura de la clase a la forma de las crestas en el área central, a partir de la cual ampliamos el examen del resto para completar o confirmar el juicio con la observación de las divergencias délticas.
AMBIGÜEDADES
Con el nombre de “tipos de transición” designamos a los dactilogramas de dibujo no bien definido que, por la ambigüedad de su configuración morfológica, pudieran ser incluidos en dos o más clases y aun en opuestas.
Las notas de transición son frecuentes en todos los cuarteles papilares (la “presilla”, por ejemplo, es un nimia nota transición hacia el Bidelto).
En realidad se da en todas las cosas porque son propias de la naturaleza evolutiva; pero en el avanzado estado que causa ambigüedad son por fortuna relativamente escasas en la falange clasificativa de los dedos. Su existencia, sin embargo, perturba y obliga a un análisis más detenido del dibujo en que se presenta la duda, siguiendo el dictado de unas mismas reglas para la decisión unánime que, dentro de lo posible, evite la consulta en más de una clase.
Las reglas no son arbitrarias, son consecuencia del estudio de una casuística muy abundante y en provecho de un reparto más funcional de las desiguales agrupaciones producidas por la menor proporción de los tipos adeltos y la abrumadora frecuencia de los monodeltos radiales (cubitales en la concepción de Galton y Henry).
Este planteamiento aconsejó dos conductas opuestas para descargar razonablemente sin detrimento de la base morfológica, la recargada zona media constituida por los referidos monodeltos: una conducta estricta, severa, exigente ante la duda, cuando se trate de decidir entre adelto y monodelto, de condiciones que aseguren la estructura ansiforme perfecta, otra conducta benévola, algo transigente, predispuesta a admitir como figuras bidélticas las de los monodeltos que se ofrecen en transición avanzada.
Modo de analizar y resolver los diferentes casos de ambigüedades producidas por los dibujos en transición.
Tienen de común en cuanto a la tipificación nuclear la exigencia de una curva que no sea de arco de ojiva, ni biacodado, ni apendicular, ni tocada, y la independencia entre la cresta central y la figura déltica. En lo que respecta a la decisión clasificadora, la escuela de Henry aconsejó consultar a título de orientación la clasificación correspondiente al dedo homónimo de la mano opuesta, y cuando hecho el análisis prolijo de los elementos presuntamente constitutivos y de los modificativos del núcleo, si aplicadas las normas, persiste la duda, decidiremos por el tipo menos frecuente en la mano y dedo de que se trate.
Hay, pues, que tener presente que hecha excepción de los dedos índices más pródigos en todas las formas, los tipos más infrecuentes son los adeltos, y de ellos, los puros; que también son infrecuentes los dextrodeltos en la mano derecha y los sinistrodeltos en la mano izquierda y todavía más raros en los auriculares respectivos; que asimismo son infrecuentes los verticilares sin cola y con cola hacia el lado radial, excepto en los índices y anulares de ambas manos, siendo muy raros en los auriculares.
Hechas estas advertencias generales, pasamos a las reglas especiales para decidir en cuatro diferentes casos de ambigüedad.
Para resolver la duda entre seudodélticos y monodélticos, se efectúa un esmerado examen del área del supuesto delta, con el fin de determinar si existe.
a) Figura déltica.
b) Un asa de cabeza semicircular y aislada situada a un lado del presunto delta, pero que no contribuya a formarle.
Si el dactilograma carece de estas condiciones se le califica de adelto; si las reúne, de monodelto.
Por la importancia de la correcta aplicación de la norma expuesta, conviene una explicación más detallada.
“Figura déltica” equivale a triángulo o trípode, indistintamente.
Por un “asa” se entiende que puede tener sólo una o puede estar compuesto de varias; pero que una por lo menos (horquilla o presilla) ha de reunir las condiciones que en el mismo acápite b) se detalla.
Por “cabeza semicircular”, que no ha de ser en ángulo ni en ojiva, ni biacodada, ni apendicular.
Por “aislada” se entiende que será de cabeza no tocada por cresta de otra serie, ni enlazada o integrada por el recto fundido caso de ser única.
Por “situada a un lado del presunto delta”, que la rama o ramas de su cola se dirijan a un mismo costado, derecho o izquierdo, teniendo presente que si la rama anterior es bifurcada y, abriéndose, pasa sobre el presunto delta, se considerará que lo abarca y da la modalidad de “en tienda”.
Por “que no contribuya formarlo”, que si solo hay un asa de cabez semicircular y aislada, o solo una de las que lo integran reúne esas características, las ramas superiores de la figura déltica no pueden fundirse o tocar el asa que por sus características tipifique al núcleo ( figs. 10 y 15, seudos, y de 16 a 18, monodeltos).
Entre monodeltos y verticilares la transición está marcada frecuentemente al presentar en el interior del núcleo ansiforme una de las tres siguientes combinaciones de crestas:
a) Paralelas a una de las ramas del presunto delta y que, a su vedz, forman ángulo con la otra.
b) Colas de presillas.
c) Vértices de ángulos o arcos ojivales vueltos.
Si a pesar de aparecer estas notas de transición originando una segunda figura déltica, no hay ninguna creta de convexidad neta y libre entre el centro nuclear y el presunto delta, el dactilograma se califica de monodelto. Pero si dando concavidad hacia el centro nuclear u convexidad hacia el ángulo del presunto delta existe cuando menos una cresta, se le calificará de Bidelto, aunque tal cresta curva contribuya a formar el segundo delta. ( figs. 19 y 21 monodeltos y 22 y 24 bideltos).
Entre monodelto volteado y Bidelto ansiforme ocurre la ambigüedad si, además del delta exterior efectivo, presenta una figura déltica interior – centro, por lo general, de piniforme o tienda -, calificándole de Bidelto cuando algunas de las crestas del núcleo ansiforme da convexidad hacia uno de los ángulos del presunto delta, sin contribuir a formarlo.

Entre monodelto y Bidelto biansiforme se califica de Bidelto si, además del delta efectivo correspondiente a un núcleo ansiforme, presenta fuera de éste, otro mínimo o rudimentario integrado cuando menos por un asa si ésta no contribuye a formar su respectivo delta o por un asa invadida aun cuando contribuya a formarle. (figs. 25 a 27)
EXPONENTES
Cuando a pesar del cuidadoso examen de la ambigüedad y aplicación de las reglas subsista la duda, se hará uso del exponente. Exponente es la letra o número que en caracteres más pequeños se coloca en la parte superior derecha de todo signo de la fórmula, cuya designación haya producido incertidumbre en el supuesto de que razonablemente puede ser resuelta con criterio distinto por otro clasificador. El exponente (A22, 13, 42, etcétera) tiene por objeto representar secundariamente el otro tipo que origina la duda.
SUBCLASIFICACION DE DACTILOGRAMAS
FINALIDAD
Para singularizar operativamente cada dactilograma entre los del mismo orden o clasificación se recurre a los procedimientos ideados por Galton y Henry, que Olóriz llamó morfológico, matemático y topográfico.
SUBCLASIFICACIÓN MORFOLÓGICA
La subclasificación morfológica se aplica a los adeltos y consiste en señalar y distinguir con signo diferente los puros de los seudos.
Los seudodélticos están originados por la formación de un seudonúcleo o de un núcleo rudimentario.
El seudonúcleo es el de figura de pino o tienda. El rudimentario se produce en todos aquellos dactilogramas en que la aproximación o fusión de crestas limítrofes de series determina una figura más o menos semejante a cualquiera de las variedades típicas, pero que no reúnen las condiciones de núcleos mínimos (figs. 1p y 11 a 14)
Se presenta con las letras minúsculas “a” para los arquetipos y “p” para piniformes y rudimentarios, colocada a modo de denominador de la “A” o “1”, de cuyo signo queda separada por una raya horizontal.
SUBCLASIFICACIÓN MATEMÁTICA
De aplicación a los monodeltos, teóricamente consiste en anotar el número de asas que componen el núcleo; pero en la práctica se cuentan, según se reglamenta a continuación, todas las crestas situadas en la línea recta imaginada por Galton para unir el punto déltico al central, exceptuando la correspondiente a la figura déltica y la cresta en que sitúa el punto central.
Las normas a seguir son:
a) Se cuentan todas las crestas papilares atravesadas por la línea galtoniana, aunque sean fragmentos cortos.
b) Siempre se contará la cresta interior del asa más interna, aun cuando no quede atravesada por la línea galtoniana.
c) En las bifurcaciones de crestas sólo se contarán dos cuando se vea surco entre sus ramas a ambos lados de la línea galtoniana.
d) Se excluyen de la cuenta las crestas del tamaño de punto y las excrecencias o crestas secundarias, que en algunos dactilogramas se inician en los surcos interpupilares, apareciendo como finísimas líneas discontinuas y de anchura irregular. Y tampoco se cuentan las crestas interrumpidas en el paso de la línea goltoniana, salvo que la interrupción fuera artificial (figs. 28 a 45 inc)
e) Cuando se dude si una cresta debe o no contarse, está expresamente convenido contar siempre por menos.

La cresta delto.central del núcleo ansiforme de un dactilograma va del mínimo, una, nunca cero, a un máximo de cuarenta y cinco, rarísimamente presentado. La suma más frecuente queda entre nueve y diez y siete, y se representa en la cifra bajo los signos “D” o “2” “S” o “3”
Si por desgastes pasajeros de la epidermis o callosidades no aparecen muy claras las crestas y su cuenta no ofreciera seguridad, se hará la anotación de las que resulten y se agregará el cierre de una interrogación para expresar la duda.
En los dactilogramas que presenten cicatrices puede ocurrir que se distingan perfectamente los puntos délticos y central por no estar afectados o que haya desaparecido alguno de ellos.
En el primer caso se contarán todas las cresas sobre las que pase la línea galtoniana y también aquellas que aparezcan interrumpidas bajo la misma por causa de la cicatriz. Como la suma que se obtenga resultará insegura, se le añadirá como cierre una interrogación.
En los dactilogramas que presenten cicatrices puede ocurrir que se distingan perfectamente los puntos délticos y central por no estar afectados o que haya desaparecido alguno de ellos.
En el primer caso se contarán todas las cresas sobre las que pase la línea galtoniana y también aquellas que aparezcan interrumpidas bajo la misma por causa de la cicatriz. Como la suma que se obtenga resultará insegura, se le añadirá como cierre una interrogación.

se debe poner un ?
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+
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Cuando ni con incertidumbre ni aún aproximadamente pueden contarse las crestas (desgaste externo, emb0orronamiento, queratodermis, etc.), se califica de ilegible y se le representa por una “X”.
SUCLASIFICACIÓN TOPOGRAFICA
Es de aplicación para los llamados bideltos y consiste en determinar la citación topográfica relativa entre las dos figuras délticas más externas.
Para precisarla se examina cuidadosamente el delta izquierdo hasta determinar con exactitud cuál será la cresta limitante basilar que contribuya a formarle. Conseguido esto, se sigue el curso de dicha cresta hacia la derecha, con el fin de comprobar si pasa por debajo del delta derecho, en cuyo caso calificaremos al dactilograma de extradelto o externo.
Si, por el contrario, la cresta limitante basilar queda más hacia el interior del núcleo que el delta derecho, la calificación será de intradelto o interno.
Y en el caso de que la repetida limitante contribuya también a formar el delta derecho, se calificará como monodelto o medio.
Cuando al seguir el curso de la limitante basilar, ésta se interrumpe o termina abrupta antes de que sea posible determinar su citación topográfica con respecto al delta derecho, se continuará por la inmediata inferior.
Cuando en la impresión no aparezca el delta derecho por alguna anomalía accidental o a consecuencia de no haberse rodado suficientemente el dedo al obtenerlo, se observa si la limitante basilar tiende a dirigirse hacia el sistema basilar, y en caso afirmativo se califica como probable extradelto, ya que al no haber seguridad pudiera ser mesodelto y aun intradelto. Si se comprueba que la limitante basilar del delta izquierdo se interna en el núcleo, se calificará con seguridad de intradelto.
En los casos en que en la impresión digital falte el delta izquierdo, se efectuará la subclasificación partiendo del delta derecho, con el fin de reconocer la situación externa o interna en que estará el delta no visible, teniendo en cuenta que si la limitante se interna en el núcleo del delta izquierdo será externo, sin duda alguna. Mas si se considera que la limitante se dirige hacia la serie basilar, la calificación de interno habra de ser dudosa, pues pudiera ser medio, y, tal vez, externo. Siempre que para hacer la subclasificación se precise tomar como punto de partida el delta derecho, se tendrá presente que como la operación es a la inversa a la normal, también ha de ser inversa la manera de seguir el curso de la limitante basilar, y, por consiguiente, cuando ésta se interrumpa, se hará puente, y cuando termine abrupta, se continuará por la inmediata superior, y si hubiere bifurcación también deberá ser la rama superior la que se siga.
La representación se hace escribiendo como denominador la “V” o “4” correspondiente, las letras minúsculas “e”, “i”, o “m”, respectivamente, a las tres variedades de “extradelto”, “intradelto” y “mesodelto”. Cuando la calificación no se haga con absoluta seguridad, se añadirá a la inicial minúscula el cierre de interrogación. ?
La subclasificación de los Bidelto en que falten los dos deltas y la de aquéllos de impresión tan deficiente que no sea posible redactarla con acierto, se representará con “X”.
AMBIGÜEDADES EN LAS SUBCLASIFICACIONES
Son tan frecuentes e irremediables las dudas para determinar en bastantes dactilogramas “adeltos” si deben ser subclasificados de puros o de rudimentarios, que en una reseña decadactilar que contenga dibujos de esta clasificación y de las otras la subclasificación morfológica es preterida o diferida. Aunque algunos estudiosos se han preocupado de reglamentar la diferencia, es hábil afirmar cuándo en una concurrencia de extremos, bifurcaciones o composición de ambos termina una nimia particularidad y se inicia la transición con figura seudodéltica.
En los dactilogramas “monodeltos”, si el delta o el centro o ambas figuras son atípicas y propicias a la incertidumbre de la situación de los puntos focales, se observa que de un clasificador a otro y en uno mismo de una fecha a otra varía la suma con detrimento del carácter exacto de las matemáticas. Para remediar esta distinta apreciación se establecieron las márgenes de equivalencia o tolerancia de Bertillon y se admite, por ejemplo, que en la cuenta de un mismo monodelta un dactiloscopista dé sólo 10 crestas, otro 11, otro 12, otro 13 y hasta 14, y ello unas veces porque los extremos son atípicos, pero otras porque en el curso de la galtoniana existen crestas ambiguas entre secundarias y primarias o porque cruza por el vértice de bifurcaciones que, con un pequeño desvío, deja luz para contar en vez de una cresta, dos, o porque pasa por una interrupción dudosa entre natural y artificial.
Los márgenes de apreciación admitidos en la subclasificación matemática están fijados en una cresta de menos y una cresta de más hasta cuatro, en dos de menos y dos de más hasta 18, y en tres de menos y tres de más en adelante. Así, si hemos contado en un monodelto un núcleo de 17 crestas, debemos admitir que otros clasificadores pueden haber sumado también 17, ó 16, y hasta 15, ó 18, ya hasta 19.
En los dactilogramas “bideltos” también se presenta, a veces, la ambigüedad que afecta a la subclasificación.si en el seguimiento de la línea de Henry encontramos en las cresta sobre la que se desliza una interrupción, cuyos extremos están poco redondeados o que la distancia entre ellos apenas alcanza el doble del grosor de la cresta, suscita la duda de si debemos descender a la inmediata inferior o hacer puente y seguir por el mismo nivel; si la terminación abrupta está muy próxima y hasta tocando a la cresta inmediata superior, dudamos de si en realidad es terminación o fusión natural, y sucede, a veces, que de tomar una a otra decisión varía la subclasificación.
Adosar a la minúscula con que, en definitiva, se subclasifique un exponente o interrogación no es solución operante. La solución teórica estaría en la duplicidad de la tarjeta, pero no está exenta de dificultades y de experimentada contra indicación.
Una considerable cantidad de las ambigüedades son motivadas por la impericia o negligencia en la impresión de dactilogramas.
Los núcleos excéntricos, cuyas vueltas centrales queden en las lindes yuxtaunguales o atravesando el pliegue de flexión, serán desestimados a efectos de la clasificación.
los que las tengan situadas en los límites laterales, expuestos a que un rodamiento no exagerado los deje sin imprimir, serán indicados sólo con exponentes y en casos de muy justificada duda, como excepción con duplicidad de tarjetas y clasificación.

Los que en toda el área del impreso posado estén afectados de disociación papilar, serán clasificados con “X”.

Igualmente serán simbolizados con “X” los afectados de queratodermia,

o por una tupida red blanca que impida su lectura.

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