
Lugar del atentado
El día 10 de julio de 2001 los nacionalistas vascos de ETA asesinaron de nuevo a una persona inocente. Lo asesinaron esos mismos cobardes que han pactado con el Partido Nacionalista Vasco para conseguir la independencia de Euskadi, lo asesinaron esos mismos nacionalistas que tan bien saben hacer el trabajo sucio a sus “hermanos” pseudodemócratas, lo asesinaron, en fin, los nacionalistas vascos
En esta ocasión ha sido una bomba trampa con cuarenta kilos de dinamita ocultos en un coche, que han arrebatado la vida al policía nacional Luis Ortiz de la Rosa, un simple servidor de la sociedad que prestaba sus servicios en Madrid
Luis Ortiz de la Rosa se desplazó a la calle Ocaña, del madrileño barrio de Aluche, porque se había recibido un aviso de coche bomba en la zona.

Estado del vehiculo
Cuando eran las ocho de la tarde y los policías acordonaban el lugar y advertían a los vecinos de la posibilidad de que hubiese una bomba, un Peugeot 205 rojo que se encontraba aparcado frente al número 151 de la calle Ocaña hizo explosión destrozando a Luis y provocando que 13 viandantes resultasen heridos de diversa consideración. Como consecuencia de la violenta explosión se produjeron también numerosos e importantes destrozos en las viviendas de las familias trabajadoras que viven en el barrio
Este atentado ha sido una nueva advertencia para los que no comulgan con la idea fascista del nacionalismo vasco. Los nacionalistas vascos violentos nos han recordado a todos -en la víspera de la investidura de Ibarretxe como Lehendakari del Gobierno Vasco- que para hacer política nacionalista está el PNV, y para reforzar esa política con el terror ya están ellos.
Los nacionalistas vascos violentos están tratado de que entendamos de una vez por todas que no hay ninguna posibilidad de que en el País Vasco se pueda ser otra cosa aparte de nacionalista. Los nacionalistas vascos violentos nos están diciendo con su terrorismo que “todos los vascos” aprenderán a ser nacionalistas, si no es por las buenas, por las malas… Y lo malo es que el resto de los nacionalistas, en su fuero interno, aplauden esa idea fascista porque les interesa que haya los suficientes votos nacionalistas como para lograr algún día ser la mitad más uno y así poder tiranizar “democráticamente” a la otra mitad menos uno

Los compañeros del asesinado no pueden soportar la presion
Y gracias al PNV existe ETA, y gracias a ETA existe el PNV. Son dos organizaciones preocupantemente próximas que están en perfecta y necesaria simbiosis para que ambas puedan sobrevivir a la razón de la democracia.
Estas dos organizaciones rabian a dúo porque no son capaces de conseguir la independencia de Euskadi, y desgraciadamente para ellos y para los demás, su egocentrismo les ha impedido tener en cuenta que los votos nacionalistas vascos nunca han llegado a la mitad del censo electoral de Euskadi

Sus compañeros trasladan el feretro de Luis
Los nacionalistas vascos decidieron en el Pacto de Estella/Lizarra (aún vigente porque no lo han roto), quitarse la careta y mostrarse como lo que realmente son, es decir, mostrarse como nazionalistas excluyentes en busca de un “paraíso vasco” en el que, a poder ser, todos los vascos tengan RH negativo; en el que, también a poder ser, todos los vascos hablen euskera y vayan olvidando el español; y en el que, necesariamente, todos los vascos tengan como fin principal en su vida la independencia. Con ese nefasto pacto, los nacionalistas nos dejaron muy claro que ellos eran vascos de primera y los demás, los maketos, sólo eran vascos de segunda categoría. Eso es lo que en el fondo firmaron y eso es lo que en el fondo mantiene la SECTA nacionalista vasca con su oscuro y sangriento pacto
La organización nacionalista ETA tiene que aparentar que no se lleva bien con el PNV, y el PNV debe hacer exactamente lo mismo con respecto a ETA. Ése es su trato. Pero en el fondo ambas organizaciones sabinianas persiguen el mismo fin, y ambas se necesitan para conseguirlo.
El PNV necesita a ETA para tener atemorizados a los vascos y que de ese modo “se conviertan” al nacionalismo o se exilien, y ETA necesita al PNV para que su idea fascista tenga el respaldo de un partido mayoritario y aparentemente (sólo aparentemente) democrático. Y por eso ETA asesina y por eso Ibarretxe habla de paz…

El padre del asesinado es acompañado en el funeral
La verdad es que estoy convencido de que los que les votan, o son unos hijos de puta redomados o son cortos de entendederas. No cabe término medio
Luis, el hombre que unos despreciables nacionalistas vascos han asesinado, había cumplido 33 años, estaba casado y tenía una hija de año y medio que jamás volverá a ver a su padre. Sin duda alguna, Luis, después de su trabajo diario, siempre volvía a casa para ver a su niña corretear torpemente por la casa y balbucear sus primeras palabras… Pero Luis no volverá, Luis ya no podrá seguir disfrutando de ser padre, ni de tener una familia, ni de ayudar a los demás… Luis ha sido asesinado por ese odio que tan bien supo inculcar Sabino Arana a los vascos más tontos, y que tan bien han sabido aplicar los terroristas del Pacto de Estella
Créame, señor Ibarretxe, puede usted guardarse “sus condenas” y “sus pésames” porque no le creemos. Es más, cuando usted dice lamentar un atentado nos sentimos incluso más heridos aún que si se mantiene con la boca cerrada. Sabemos cuál es su plan, sabemos cuál es el plan del nacionalismo vasco… No nos moleste en nuestro dolor, tenga la bondad, y siga su camino junto a los terroristas.
Y tampoco vamos a pedirle, señor Ibarretxe, que haga trabajar a su policía para que desarticule a ETA, porque sabemos perfectamente que no lo va a hacer. Lo único que queremos es que nos deje en paz. Bastante tenemos con los asesinatos de sus socios de pacto como para tener que soportar sus palabras vacías que nada significan ni para usted ni para nosotros.

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2 days, 14 hours hace
9:23 am .
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Lugar del atentado
El día 28 de junio de 2001 los nacionalistas vascos de ETA le pusieron una bomba al General Justo Oreja Pedraza para reivindicar la independencia del País Vasco. Como bien es sabido por todos, la sección más violenta del nacionalismo vasco viene reivindicando ese “derecho” inexistente desde hace más de treinta años, y para defender sus ideas no ven otro modo mejor que matar gente inocente.
Los nacionalistas (que son menos de la mitad de los vascos), se han organizado en bloques más o menos violentos para conseguir a toda costa sus fines, y lo sucedido el día 28 de junio de 2001 es un nuevo paso en la estrategia fundamental que los nacionalistas están llevando a cabo para lograr la independencia. Es la conocida estrategia del terror fascista
Como los nacionalistas vascos de ETA ya han acojonado a una buena cantidad de vascos y -a base de amenazas- les han “convencido” para hacerse nacionalistas, lo que ahora están tratando de hacer es amedrentar al resto de los españoles y, a poder ser, también al Ejército. Los nacionalistas vascos de ETA están firmemente convencidos de que asesinando a Generales del Ejército, pronto verán doblegarse a la nación española.

Los servicios de emergencia atienden al General
No debemos olvidar que la opinión que los nacionalistas vascos tienen del resto de los vascos y españoles es que somos gentuza cobarde, torpe, sucia y miserable, y por eso no es de extrañar que estén convencidos de que sembrando el terror, muy pronto lograrán la independencia.
Supongo que eso debe creer también el PNV.
En fin, que la burda estrategia del nacionalismo en esta ocasión ha centrado sus iras en un General que estaba a punto de jubilarse y al que la locura que padecen la inmensa mayoría de nacionalistas vascos le han impedido disfrutar de esa vida de retiro a la que -creo- tenemos todos perfecto derecho.
A las ocho y media de la mañana del día 28 de junio de 2001, el General Justo Oreja salió de su domicilio de la madrileña calle López de Hoyos, y a la altura de número 138, al pasar al lado de una bicicleta de montaña que se encontraba aparcada junto a una farola, una mochila que se estaba atada a ella hizo explosión alcanzando de lleno al General e hiriendo de diversa gravedad a otras veinte personas que pasaban por allí.

Los bomberos tambien tuvieron que actuar
La mochila contenía unos cuatro kilos de dinamita, y la bomba fue activada por un joven vestido de ciclista que instantes antes había dejado la bicicleta en el lugar de la explosión.
A pesar de la violencia de la explosión, el General no murió en el momento del atentado y fue trasladado junto al resto de los heridos al hospital La Paz con quemaduras en el 50% de su cuerpo y traumatismo craneoencefálico.
Un mes justo mantuvieron los médicos con vida al General, y el día 28 de julio de 2001, los nacionalistas vascos de ETA lograron añadir a su negra lista otra nueva víctima inocente, víctima que -según ellos- les ayudará mucho en su delirante “construcción nacional”.
Y supongo que el PNV también creerá eso…

Los destrozos fueron muy grandes
La cuestión es que ese nacionalismo vasco, se ha llevado una nueva víctima para “mayor gloria” de sus ideas de pureza racial, y la sangre de este General, roja como la de los vascos más puros, ha regado las calles de Madrid para que todos tengamos presente cómo se las gastan los nacionalistas vascos cuando no se les da todo lo que piden…
Los nacionalistas vascos no entienden que el resto de los españoles (tan “cobardes” y tan “torpes” como somos) todavía no nos hayamos rendido ante el “buen porte y la elegancia” de los “gudaris” del nacionalismo, y que aún sigamos negándonos a hablar con ellos sobre la independencia del País Vasco, y es que son tan sumamente cortos de entendederas que no son capaces de comprender que el País Vasco no es de su propiedad, que el País Vasco forma parte de España desde hace varios siglos y que cuatro chiquillos ignorantes, embrutecidos por cuatro viejos chochos, jamás podrán cambiar eso por muchas bombas que pongan y por muchos Generales que asesinen

Otra imagen de los bomberos actuando
Y en este caso el General al que los nacionalistas vascos han asesinado era un hombre culto, licenciado en Derecho, Periodismo y Ciencias Sociales, y diplomado en la Escuela de Prácticas Jurídicas. Nació el día 5 de octubre de 1938 en Aldeavieja de Tormes (Salamanca), estaba casado y tenía cuatro hijos.
Prestaba sus servicios en el Cuerpo de Intervención General del Ministerio de Defensa como jefe de la División de Estudios de la Defensa, y pensaba jubilarse dentro de pocos meses.
El General Justo era un hombre ávido por aprender y deseoso de enseñar pero lo peor del nacionalismo vasco -que es mucho- le ha segado la vida y las ilusiones porque sus alucinados integrantes están convencidos de que así conseguirán más fácilmente una independencia que -a pesar del terror que imparten- sólo es deseada por menos de la mitad del pueblo vasco y por prácticamente nadie del resto de España.
La estrategia del nacionalismo vasco está muy bien estudiada: Ganar adeptos a base de terror, y cuando sean la mitad más uno, exigir la independencia.
Es evidente que todos los nacionalistas tienen como fin la independencia del País Vasco y lo curioso es que en absoluto parecen ser conscientes de que sólo son votados en las elecciones por un 40% aproximadamente de los vascos, y la cuestión es que, a pesar de todas las evidencias, se empeñan en exigir una independencia a la que, por supuesto, no tienen el más mínimo derecho

Imagen del funeral
Porque lo cierto es que, después de conseguir esa hipotética e imposible independencia, nadie sabe muy bien qué es lo que los nacionalistas vascos tienen pensado hacer con la provincia de Álava, por ejemplo, o con ciudades como San Sebastián, Bilbao, Portugalete, Baracaldo, Irún, Santurce… Donde la mayor parte de los vascos que allí viven votan a partidos no-nacionalistas. ¿Acaso les dejarían hacerse también independientes? ¿O quizá les seguirían matando -como hacen ahora- para acabar poco a poco con la oposición?. La verdad es que las intenciones del nacionalismo vasco son un verdadero misterio, aunque conociéndoles como les conocemos, no sé por qué me da la sensación de que esa hipotética e imposible vida en un País Vasco independiente sería una especie de continua “Palestina”..
Y lo curioso es que los nacionalistas vascos se extrañan cuando se les dice que eso de la independencia lo dejen en la alacena de los sueños, y con caras de idiotas preguntan: “¿Por qué?” “si los vascos serán lo que los vascos quieran ser”. Claro, señor Ibarretxe, claro. Los vascos serán lo que los vascos quieran ser pero no sé si usted se ha dado cuenta de que hay un pequeño detalle que hace imposible “que los vascos sean lo que quieren ser”, porque no sé si usted se ha dado cuenta de que desde hace más de treinta años hay un grupo de nacionalistas vascos que están sembrando el terror en Euskadi, y que al que no es nacionalista y se atreve a defender sus ideas, simplemente lo asesinan. ¿Cómo pretende usted, señor Ibarretxe, que los vascos puedan mostrar su forma de pensar mientras haya nacionalistas asesinos que se encargan de quitarlos de en medio?.

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2 days, 14 hours hace
9:16 am .
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A las ocho y media de la mañana del día 24 de mayo de 2001, los nacionalistas vascos de ETA asesinaron al director financiero de El Diario Vasco, Santiago Oleaga Elejabarrieta, un periodista vasco mucho más auténtico que la mayor parte de los que conforman Euskal Herritarrok.

El cadaver de Santiago momentos despues del atentado
Ese día Santiago había ido -igual que todas las mañanas- a hacer rehabilitación al hospital Matía, de San Sebastián, para recuperarse de una lesión sufrida cuando practicaba pelota vasca, deporte al que era muy aficionado.
Santiago acababa de dejar su automóvil en el aparcamiento del hospital y, en el momento en que salió del coche, los asesinos -que le estaban esperando- se dirigieron a él para matarlo.
Parece ser que Santiago se dio cuenta de las cobardes intenciones de los terroristas y trató de escapar por la zona verde que rodea el hospital, pero no lo consiguió; los asesinos le “cazaron” con la misma facilidad que se caza al palomo aturdido en el tiro de pichón. Todo estaba de parte de los terroristas.

El cadaver es trasladado por los servicios funerarios
Ellos iban armados y Santiago no, ellos eran jóvenes y Santiago estaba lesionado y tenía 54 años, ellos tenían perfectamente planeado lo que iban a hacer y Santiago llegó al hospital con la tranquilidad de todos los días y sin esperar ni por lo más remoto que iba a ser asesinado… Pero las rastreras ventajas que se toman los terroristas no deben extrañarnos, ya que la gentuza de ETA y todos los miserables batasunos que rodean a estos asesinos están licenciados con honores en cobardía.
Ninguna otra cosa podría esperarse de ellos, únicamente vileza, ruindad, indignidad y, por supuesto, cobardía, mucha cobardía, toneladas de cobardía… Me parece curiosísimo que esos 142.784 vascos que votaron a ETA en las pasadas elecciones no acaben de darse cuenta de lo cobardes que son sus ídolos asesinos y, por supuesto, ellos mismos.
Bien sabían los asesinos de Santiago que ni siquiera se había planteado llevar escolta, y bien seguros estaban de que podrían matarlo sin problemas, pero los etarras fueron algo patosos y no supieron llegar hasta su víctima sin ser detectados.

Estado del vehiculo despues de la explosion
Según todos los indicios Santiago trató de escapar de los asesinos, y los etarras no tuvieron más remedio que disparar contra él a discreción hasta que consiguieron que cayese entre la hierba. En total recibió siete disparos; tres de ellos en la espalda, uno en el cuello y otros tres en la cabeza… Supongo que los tres de la cabeza serían los últimos y se los darían llenos de rabia por haber tenido el atrevimiento de tratar de escapar de ellos

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2 days, 15 hours hace
9:04 am .
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