Tiroteo contra el vehiculo policial

El guardia civil Antonio Nieves Cañuelo, natural de Marmolejo provincia de Jaén, de 23 años de edad, casado; falleció al ser ametrallado el vehiculo Land Rover en el que viajaba.

Antonio Nieves Cañuelo
Antonio Nieves Cañuelo

El atentado se produjo sobre las doce horas y diez minutos del miércoles 8 de agosto de 1979, cuando una patrulla de la Guardia Civil compuesta por tres hombres, que prestaba servicio en el aeropuerto de Sondica (Bilbao), fue tiroteada mientras recorrian una de las pistas internas del citado aeropuerto, por cuatro individuos de la banda terrorista ETA, que dispararon desde la tapia que separa el denominado «Cementerio Britanico» de la pista del servicio interno del aeropuerto, en la localidad de Lutua, frente a la factoria de Olarra.

Los terroristas retuvieron en la capilla del camposanto al empleado de este y a otras cuatro personas mas. El Land Rover PGC3408T, que circulaba a una velocidad media, como resultado de algún volantazo, del conductor intentando cubrirse de los disparos, dio una vuelta de campana y fue a caer a mitad de un terraplén al borde de la pista, totalmente destrozado y con la parte izquierda superior del techo hundida sobre la parte del conductor.

Resultan heridos los guardias civiles Juan Cortijo Duran, natural de Navazuelas (Caceres), de 30 años de edad y Benito Rodriguez Suarez, natural de Vega de Tera (Zamora) de 23 años de edad.

Volver al listado de los asesinados

Incendio y muerte en el hotel Corona de Aragon

Angel Cabello Iruela
Angel Cabello Iruela

A las ocho horas y veinte minutos de la mañana del dia 12 de julio de 1979, se produjo un inexplicable incendio (el fuego se extendió a modo de explosión destruyendo practicamente en su totalidad las seis plantas del edificio) en el hotel «Corona de Aragón», situado en la Via Imperial de Zaragoza.

En el momento de producirse el siniestro, el establecimiento hotelero se encontraba ocupado en un 70%; muchos de sus huéspedes eran militares de diversas graduaciones y familiares de estos, que habian acudido a la capital aragonesa, para presenciar esa misma mañana la ceremonia de entrega de despachos a la XXXVI Promoción de la Academia General Militar (muchos salvaron sus vidas, al madrugar con el afan de encontrar buenos sitios, para presenciar el desarrollo del acto castrense). La cifra de 80 fallecidos es aproximada pero no exacta, puesto que muchos de los heridos (mas de 100) fueron trasladados a hospitales donde murieron con posterioridad, sin quedar constancia alguna.

Don íngel Cabello Iruela, Teniente (Retirado) de la Guardia Civil, de 55 años de edad, natural de Rascafria (Madrid), casado y padre de tres hijos (dos hembras y un varón); su esposa Asunción Cabeza Escolano y su hija Maria Asuncion Cabello Cabeza (15 años de edad), perdieron la vida en dicho incendio, por intoxicación oxicarbonica

Volver al listado de los asesinados

Una bomba contra el especialista en explosivos

El 29 de abril de 1979, el guardia civil Juan Antonio Diaz Roman, natural de la ciudad de Melilla, de 28 años de edad, casado y padre de tres hijos de corta edad, Técnico Especialista en Desactivación de Artefactos Explosivos (TEDAX). Fue alcanzado de pleno por la onda expansiva de un artefacto explosivo (dos kilos de goma 2), colocado en el primer piso de un bloque de viviendas en construcción, en la calle Olakua de la localidad de Oñate (Guipúzcoa).

Juan Antonio Diaz Roman
Juan Antonio Diaz Roman

Cuando el propietario del inmueble a media tarde del domingo, procedia a enseñar la vivienda a unos familiares procedentes de Vitoria, encontró un cartel en el que se leia: Ojo, no pisar artefacto explosivo ETA.

Inmediatamente informó a la Guardia Civil. Trasladados al lugar de los hechos un equipo de Técnicos Especialistas enn Desactivación de Explosivos de la Guardioa Civil, tras comprobar la veracidad de dicho aviso; trataron inútilmente desactivar a distancia dicha carga.

Juan Antonio, opto entonces por intentar neutralizarla manualmente, en el preciso momento que la manipulaba, una y cuarto de la madrugada, se activo destrozando el cuerpo del guardia givil, que fue trasladado al Hospital Militar de San Sebastian, en él quedó instalada la capilla ardiente. Posteriormente sus restos mortales fueron trasladados a Melilla, su ciudad natal.

Volver al listado de los asesinados