La revista “Quadernos de Criminología” publica una sección que se titúla “Quilers de QdC” que tengo el honor de escribir, en cada artículo intentare acercar al público la persona de un asesino en serie , hoy ese articulo, lo dedico a Manuel Delgado Villegas “El arropiero”. que he tenido el honor de firmar con el Comisario Salvador Ortega, el policia que lo detuvo, hoy 18 de enero, pero en 1971.
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Manuel Delgado Villegas, apodado “el arropiero” pues era hijo de un vendedor de arrope, un dulce hecho cociendo calabazas o higos, está considerado como el mayor asesino en serie español de todos los tiempos, también hay que hacer constar que las condiciones que en él se dan hacen del arropiero un caso extremadamente singular.
Sin embargo, pese a que se autoinculpó de cuarenta y ocho crímenes, la policía española acoto la cantidad a veintidós, ya que muchos de ellos habían sucedido en Francia, Italia y otros países europeos, y solo se le pueden achacar a ciencia cierta siete de ellos.
Pese a lo anterior, jamás fue juzgado, aunque si ingreso en prisión, de acuerdo con el Código Penal vigente en aquel entonces (1973) la Sala Segunda de la Audiencia Nacional que se acababa de crear unificó todas sus causas en el sumario 24/1978 dictando un Auto de Sobreseimiento provisional de la causa el 20 de junio de 1978, decretando el internamiento de por vida, paso casi veinte años en los módulos psiquiátricos de varias prisiones, entre las que destaca Carabanchel (Madrid) o Fontcalent (Alicante), su caso llegó a ocasionar que la Asociación de Estudios Penales demandase a varios ex ministros de Justicia, directores de Instituciones Penitenciarias y tres magistrados a causa de este hecho. Solo fue liberado de prisión para ingresar en el hospital psiquiátrico de Santa Coloma de Gramanet (Barcelona) donde falleció el 2 de febrero de 1998 de una enfermedad pulmonar crónica debido a su adición compulsiva al tabaco.
Fue el primer preso al que se le traslado en avión en España, todo ello al objeto de realizar investigación de los numerosos crímenes de los cuales se autoinculpó.
Poseía el cromosoma XYY también llamado el gen del superhombre, o de la criminalidad según algunas teorías, porque quienes poseen este gen tenían tendencias agresivas, lo que no quiere decir que quienes tuviesen este gen tenían que ser asesinos, pero, si tenía un condicionante genético por ese plus de agresividad, padecía ataques epilépticos, era alcohólico y con algunas de sus víctimas practicó la necrofilia y era bisexual.

En ninguno de sus crímenes se encontró semen ni otros restos orgánicos como líquido seminal etc. por lo que algunos investigadores creen que padecía falta de esperma llamada “aspermia”.
Manuel Delgado Villegas, nació el 25 de enero de 1943 en Sevilla, debido a que su madre falleció durante el parto, fue educado por su abuela junto a su hermana Joaquina, ella es la única persona que mantiene con Manuel cierta relación de afectividad, tuvo una infancia difícil llena de violencia, en 1961 ingreso en la Legión Española, de donde fue expulsado al considerarlo no apto por problemas mentales, fue allí donde aprendió el golpe que le dio fama, ”el golpe del legionario”, un golpe seco dado con el canto de la mano en el cuello, también asesinaba por estrangulamiento, bien con sus propias manos, bien con algún elemento añadido.
Pese a todo lo anterior el profesor Luis Frontela, director del Instituto Anatómico Forense de Santiago de Compostela que le examino, considero que era una persona que discernía el bien del mal, considerándole no un enfermo mental sino un psicópata, con inteligencia dentro de los parámetros normales pese a que no consiguió aprender a leer ni escribir.
De la misma opinión es el comisario del C.N.P. Salvador Ortega que recorrió España con Manuel Delgado y la comisión judicial reconstruyendo e investigando cada uno de los crímenes de los cuales fue imputado y de aquellos que se autoinculpó, ambos piensan que la mente del asesino fue degenerando a causa de los tratamientos seguidos para mantenerle tranquilo en prisión una vez detenido ya que fue tratado de esquizofrenia, también padecía un cuadro megalomaníaco, desorientación espacio-temporal y tendencia al autismo. Era dixlesico y tartamudeaba con frecuencia.
El asesinato de María Antonia Relinque, una mujer con cierta minusvalía psíquica que solia mantener relaciones sexuales con camioneros que estaban de paso por el Puerto de Santa Maria. a la que él consideraba su novia, puso fin a su carrera criminal, fue detenido el 18 de enero de 1971 y según su propia declaración , fue a un paraje cercano a la población antes mencionada y mientras practicaban sexo, riñerón ya que ella le solicito “algo que le daba asco” y la estrangulo con los leotardos de la propia víctima, según dijo a los investigadores, acudió al lugar del hecho todos los días a mantener relaciones sexuales con el cadáver hasta que fue detenido ya que “si podía tener sexo con ella en vida, porque no iba a poder tenerlo una vez muerta”.
Es cuando se le detiene, en un acto de vanidad, cuando empieza a autoinculparse de muchos de sus crímenes.
Casi un año antes, el 3 de diciembre de 1970, viajaba en moto con Francisco Martin Ramírez cuando este le acarició, esto hizo que Manuel presa de la cólera, parase el vehículo y le golpease en el cuello, posteriormente volvió a insinuarse sexualmente y encontrándose ambos a la orilla de un rio, lo ahogo en aquel lugar.
Manuel era un hombre que actuaba compulsivamente y el 23 de noviembre de 1969, conoció en Mataró a Anastasia Borrella Moreno, de 68 años de edad a la que propuso tener relaciones sexuales, la mujer se ofendió y tras insultarle le dijo que iba a llamar a la policía, como respuesta a esto, Manuel la mató a golpes con una piedra, para posteriormente tirarla por un puente y esconder el cadáver dentro de una torrentera. Una vez allí, tuvo relaciones sexuales con el cadáver, según sus declaraciones repitió dichos actos sexuales todas las noches hasta que el cadáver fue descubierto.

En Barcelona conoció a Ramón Estrada Saldrich, un empresario dueño de una empresa familiar llamada “muebles La Fábrica”, con el que llego a tener una relación de amistad y con el que mantenía relaciones sexuales a cambio de dinero, el 5 de abril de 1969, tras tener sexo, Manuel le pidió mil pesetas que necesitaba y Ramón se las negó, fue entonces cuando el arropiero le dio un golpe en el cuello, dándole varios golpes con una pata de una silla para posteriormente tirarlo por una escalera robándole la cartera y varios objetos de valor, trasladado al hospital, ingresó ya cadáver. Durante las declaraciones Manuel manifestó que se había dejado dentro del ano de Ramón un vendaje que llevaba este en un dedo, al repasar el informe de la autopsia se pudo comprobar la veracidad de esta afirmación.
El 20 de junio de 1968 fue descubierto en aguas del rio Tajuña el cadáver de Venancio Hernández Carrasco, según las primeras investigaciones cayo al rio por accidente, sin embargo, Manuel Delgado Villegas declaro a los investigadores que se encontró con Venancio en el campo y le pidió algo de comer, que este se negó diciéndole que trabajase que era joven, presa de la ira, Manuel le golpeo en el cuello con el canto de la mano y posteriormente lo tiro al rio Tajuña, en su declaración manifiesta que “el hijo de puta se quería salir” (del rio) así que lo sujeto la cabeza dentro del agua hasta que se ahogó.
Cuando se encontró el cadáver de Margaret Helene Boudrie, de 21 años de edad el 20 de junio de 1967, en una casa de campo en Can Planas (Ibiza) nadie podía sospechar que podía ser víctima de este asesino en serie, la pista se había ido enfriando con el tiempo y fue el propio Manuel delgado quien dio noticias de su autoría tras su detención. Manifestó a los investigadores que le había robado una medalla y que tuvo relaciones sexuales con el cadáver de la joven. De este crimen fue acusado en un principio un estudiante de medicina americano llamado Jules Norton, que también estuvo en el lugar de los hechos.
En Garraf, el 21 de enero de 1964, cuando se encontraba en una la playa de la localidad llamada Llorach, Manuel Delgado vio a un hombre durmiendo, cogió una piedra y le machaco la cabeza, robándole la cartera y el reloj. El hombre se llamaba Adolfo Folch Muntaner, tenia 49 años y era cocinero de profesión. Cuando le preguntaron el motivo respondió “que lo mato por pena, que vio un hombre desgraciado al que no querían en ningún sitio y que para que iba a estar en este mundo” asi que lo mató. Durante la reconstrucción del crimen realizada por la comisión judicial llego a reconocer la piedra con la que mato a Adolfo entre las que se le presentaron. Sobre este crimen hay que decir que en un principio hubo quien manifestó haber cometido en crimen, aunque con posterioridad se comprobó que Manuel Delgado era quien realmente lo había cometido.
Llego a inculparse de varios crímenes en la ciudad de Marsella, donde al parecer dio muerte a varias personas a tiros de metralleta, tras encapricharse de una chica. También en Paris afirma haber matado a una mujer en las cercanías del Sena, lo que dada la nula colaboración oficial franco-española en materia policial llevo a iniciar contactos de manera extraoficial para intentar averiguar la veracidad de los hechos, sin embargo, pese a los detalles facilitados por el propio Manuel Delgado no fue posible la comprobación total de los hechos ya que en aquellos momentos en Francia hubo varios sucesos de características similares a los relatados por el propio arropiero.
También llega a afirmar haber asesinado en Roma a la dueña de una pensión y su sobrina con similar resultado.
Sin embargo, llegado un punto en la investigación se ordenó abandonar la misma, El caso de Manuel Delgado Villegas pasa por ser uno de los más singulares de la historia del Derecho Penal en España y de gran interés criminológico para su estudio, sin embargo, no se ha podido estudiar con todo el detenimiento que el personaje merece, el atestado se llegó a perder durante más de tres años, su abogado llegó a afirmar que el caso era una patata caliente que nadie quería juzgar, tampoco la legislación española en aquel entonces estaba preparada para un caso tan complejo.
Pese a solicitar al Consejo General del poder Judicial y a la Sala Segunda de la Audiencia Nacional ha sido imposible acceder a ninguna parte del Sumario del caso.







